Gestión y equipo
CRM inmobiliario vs. software vertical: qué necesita de verdad tu agencia
«Necesito un CRM» suele significar otra cosa: «necesito que mi agencia deje de funcionar a base de hojas de cálculo, grupos de WhatsApp y memoria». Un CRM resuelve una parte. La pregunta es qué parte, y qué haces con todo lo demás.

Qué hace bien un CRM
Un CRM gestiona relaciones: guarda quién es cada cliente, en qué punto de la operación está y cuándo toca el siguiente contacto. Para muchas agencias es el primer paso para dejar de perder leads, y es imprescindible. El problema no es el CRM, es esperar de él cosas para las que no está hecho.
Dos cosas distintas que se llaman igual
En inmobiliaria, «CRM» se usa para dos herramientas diferentes, y confundirlas lleva a malas decisiones:
- El CRM de contactos: compradores, propietarios, leads y oportunidades, con su historial y sus tareas.
- El CRM de cartera: el catálogo de inmuebles con sus fotos, precios y características, y el feed que los publica en los portales.
La mayoría de agencias ya tiene el segundo, porque sin él no publica en kv.ee, city24 o Idealista. Y suele funcionar. Cambiarlo cuesta caro: hay que migrar fichas, fotos y conexiones con los portales. Por eso la decisión no es «qué CRM», sino «qué hago con lo que el CRM no cubre».
Lo que ni uno ni otro cubre
- El mapa catastral de tu zona, con el estado comercial de cada parcela.
- Los contratos con tu plantilla y firma electrónica integrada.
- Las finanzas, con lectura automática de facturas.
- El trabajo de campo: rutas de captación, fichaje con GPS, recorrido del día.
- La parte laboral del equipo: ausencias, cuadrantes, expediente y exportación para nómina.
- Los dossieres personalizados para cada cliente.
Para cubrir todo eso con herramientas genéricas acabas sumando aplicaciones sueltas: una para firmar, otra para facturas, otra para fichar, una hoja de cálculo para cuadrar lo que no casa. Cada una con su usuario, su factura y su punto de fallo.
La colcha de diez aplicaciones no falla por ninguna aplicación en concreto; falla en las costuras, donde el dato se pierde.
Qué es un software vertical
Un software vertical está hecho para un sector concreto, y su valor está en que los datos se hablan entre sí sin que nadie copie y pegue. Un ejemplo con lo que ya funciona en Domuspace: un comprador escribe desde un portal a la dirección de correo que has publicado allí y entra solo como lead; el sistema lo puntúa con cada actividad y, cuando cambia de fase o de banda, crea una tarea para el agente responsable; la visita cae en su agenda con aviso de solapamiento; y cuando llega la exclusiva, el contrato se prepara desde la propia parcela, con su referencia catastral, y se firma.
Dónde encaja Domuspace, y dónde no
Conviene decirlo sin rodeos: Domuspace no gestiona el catálogo de inmuebles. Si tu cartera vive en tu CRM o en el programa que alimenta los portales, se queda ahí. Domuspace la trae por feed XML, se actualiza cada 24 horas y controla los duplicados. Lo que hace es todo lo que rodea al anuncio:
- Contactos y leads, con un embudo de ocho fases y una puntuación de 0 a 100 en cuatro bandas: frío, tibio, templado y caliente.
- El mapa catastral con seis estados de captación por parcela.
- Contratos y firma electrónica con tus plantillas.
- Finanzas con lectura automática de facturas y detección de duplicados.
- Rutas de captación y fichaje de jornada.
- Equipo, roles y permisos por persona sobre los datos, y la parte laboral en trabajadores.
- Dossieres para clientes y el control de exclusivas y la colaboración entre agencias.
Y lo que todavía no está: en Mensajes, WhatsApp, Facebook e Instagram están hechos, pero no se pueden conectar hasta que Meta apruebe la integración; en el portal del propietario faltan las visitas; la hoja de visita es una idea en estudio, y el módulo de promociones de obra nueva está planificado, los dos sin fecha. En la página de producto cada módulo aparece con su estado real —disponible, disponible en parte, planificado o en estudio—, porque elegir software sobre promesas es la forma más rápida de volver a cambiar.
Cómo decidir
Si solo necesitas ordenar contactos, un buen CRM basta. Si tu cartera ya funciona y lo que se te escapa es todo lo demás, busca un vertical que conviva con ella en vez de pedirte que la migres. Y hazle a cualquier proveedor —también a nosotros— estas preguntas:
- ¿Tengo que migrar mi cartera, o se conecta a lo que ya uso?
- ¿Qué parte está disponible hoy y cuál es roadmap?
- ¿Los datos de mi empresa están aislados y con permisos por módulo y por persona?
- ¿En qué idiomas puede trabajar mi equipo sobre los mismos datos?
- ¿Cuánto tardo en estar operativo, y qué pasa con los contactos que ya tengo?
Mide la decisión con los KPIs de tu agencia: menos horas en tareas administrativas y menos leads sin respuesta son las señales más claras de que acertaste.
Domuspace reúne catastro, contactos, contratos con firma, finanzas y trabajo de campo en una sola app, en cuatro idiomas.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿Domuspace sustituye a mi CRM?
Depende de qué llames CRM. Domuspace no gestiona el catálogo de inmuebles: tu cartera sigue en tu CRM o en el programa que alimenta los portales, y Domuspace la importa por feed XML cada 24 horas. Lo que sí puede sustituir es la gestión de contactos y leads, además de cubrir el mapa, los contratos, las finanzas y el trabajo de campo.
¿No es más caro un software vertical que un CRM?
Compara el coste total, no el precio de la licencia: un CRM más varias aplicaciones para firmar, facturar y fichar suele salir más caro, en dinero y en horas perdidas cuadrando datos. Domuspace tiene además un plan Gratis permanente para un usuario, sin tarjeta, y precios netos sin permanencia.
¿Cuánto se tarda en empezar?
La configuración es guiada nada más entrar y la agencia puede estar operativa el mismo día. Desde el plan Básico, los contactos que ya tienes se importan desde CSV, XLS o XLSX asignando las columnas, y los emails repetidos se saltan.
¿Qué módulos están disponibles hoy?
Trece de los quince, dos de ellos solo en parte: en Mensajes, WhatsApp, Facebook e Instagram esperan la aprobación de Meta, y en el portal del propietario faltan las visitas. La hoja de visita es una idea en estudio y las promociones de obra nueva están planificadas, las dos sin fecha. La página de producto muestra el estado real de cada uno.


